A pesar de los esfuerzos de los fabricantes de pinturas por sacar al mercado productos de cada vez mayor calidad y resistencia, esto no puede impedir que se produzcan fallos en el repintado de vehículos.

Este tipo de defectos se pueden producir por factores ambientales o por deficiencias en el proceso de aplicación. Dentro de este último podríamos encuadrar uno de los defectos más ‘populares’ entre los pintores de coches: los descuelgues o descolgados (conocidos indistintamente por ambos nombres).

¿Qué son los descuelgues o descolgados?

Los descuelgues (o descolgados) no son nada más que capas con exceso de producto que se forman adoptando apariencia de 'lágrimas' u ondas en las superficies verticales de la carrocería. Este tipo de defecto puede aparecer tanto en la pintura de acabado como en barniz.

De este modo, estas gotas y escurrimientos son debidos a un exceso de pintura que, por su peso, no se puede sostener en una superficie inclinada.

¿Por qué se producen?

Existen numerosos factores que pueden favorecer la aparición de este defecto. Así, entre las causas que provocan esto fallo suelen estar, principalmente, errores en la aplicación de producto, si bien también pueden intervenir otros factores, incluso, ajenos los procesos de preparación o aplicación.

Entre los fallos en dicho proceso de aplicación que podemos encontrar como causantes de descuelgues (o descolgados) estaría una aplicación de la pistola aerográfica demasiado cerca de la superficie (lo que lo impide la evaporación del diluyente).

De igual forma, una aplicación irregular, una baja presión de aire, un excesivo caudal de producto (como la utilización de una boquilla demasiado grande), un exceso de capa o producto por mano, o realización lenta de movimientos de la pistola también pueden contribuir a la aparición de este fallo.

Asimismo, también existen algunos errores en la preparación que pueden provocar los descuelgues, como una excesiva dilución de la pintura (es decir, una baja viscosidad de aplicación debido a un exceso de disolvente) o por el empleo de diluyentes inapropiados (demasiado lentos o demasiado pesados).

Del mismo modo, factores externos como exceso de humedad en cabina, una temperatura o de la pieza o ambiente (cabina) demasiado baja, o dejar poco tiempo de evaporación entre manos/capas también influyen en la formación de descuelgues o descolgados.

¿Cómo evitarlos?

Para evitar que pueda aparecer este defecto debemos procurar que la tanto la pistola, como la técnica de aplicación y los materiales de pintura se ajusten a las condiciones de aplicación.

Así, adecuar la temperatura de la pieza, el producto y la cabina (podemos, incluso, atemperar ligeramente la pintura); aumentar la viscosidad de la aplicación, diluyendo menos la pintura; aplicar varias capas finas; o emplear disolventes más ligeros nos ayudarán a evitar la aparición de los descuelgues.

Otras acciones que también contribuirán a que no surja este fallo son verificar regularmente el equipo de pintado; ajustar y regular el equipo (aumentar la presión de aire, reducir el caudal de producto o aumentar la distancia de aplicación alejando la pistola del soporte); así como mezclar y aplicar la pintura de acuerdo con la ficha técnica del producto, o respetar el tiempo de evaporación entre manos indicado (y acorde con la temperatura de aplicación).

¿Cómo solucionarlos?

Cuando sea necesario corregir un descuelgue o descolgado de dimensiones reducidas, se puede lijar con papel P1000 o P1200 (al agua) y pulir la superficie a continuación

De este modo, después de que el acabado esté completamente curado, deberemos lijar los descuelgues. Si es necesario, podemos utilizar el secado por infrarrojos para un mejor secado y posterior pulido.

Por su parte, cuando hayan aparecido ‘cortinas’ que ocupen una superficie importante esto sólo admite una solución: lijar totalmente la capa o capas afectadas y pintar de nuevo.

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